¿Cómo te cuentas tu vida?
- 10 abr
- 2 Min. de lectura

Hola mis amores,
Quiero empezar por hacernos esta pregunta… ¿Cómo te cuentas tu vida?
Les que llevan más tiempo leyéndome, saben que estos últimos 2 años han sido bastante caóticos y llenos de cambios en mi vida. Lo que evidentemente se ha reflejado en mi manera de escribir.
Al punto, de que muchas veces, solo me he comunicado para contarles sobre los eventos y novedades en las que estamos trabajando. Quiero darles las gracias por la paciencia y el apoyo. También la bienvenida a les que acaban de llegar.
Poco a poco, todo se está asentando y siento que voy volviendo a mí. La creatividad y las ganas están ya prácticamente instauradas de nuevo en mi vida, eso me hace muy feliz.
Algo que recordé que siempre me ha ayudado mucho, es contarme mis propias historias como si fueran cuentos.
Supongo que es una herramienta psicológica que tengo, porque en los procesos más impactantes y dolorosos de mi vida. Mi psique me va mostrando escenas de fantasía, que me van contando mis procesos como si fueran el viaje de una heroína.
Desde niña, me he identificado con personajes como las Sailor Moon, las Guerreras Mágicas, las protagonistas de todas las pelis de Estudios Ghibli, donde mis favoritas son: La princesa Mononoke, Sofie y Nausicäa.
El libro de Mujeres que corren con lobos, de Clarissa Pinkola Éstes, me cambio la vida cuando lo leí por primera vez a los 24 años. Porque me ayudó a nombrar muchos de esos personajes arquetípicos que se encuentran en los cuentos populares y poder identificarlos en mi propio interior. (Siempre lo voy nombrando porque me encanta) 😜
Y desde ahí, empezó mi búsqueda interna por conectar con las facetas de la mujer salvaje, guerrera, sabia, vulnerable, llena de fortaleza, amorosa y cuidadora. Que se gobierna a sí misma, acompaña y es acompañada.
El 8 de marzo, compartí un post en redes, donde hablaba de Virino y un viaje que hice hace 10 años por Perú, Ecuador y Colombia.
Este viaje para mí, fue increíble especialmente gracias a las 4 mujeres maravillosas que me acompañaron en esa aventura y me dejó uno de los aprendizajes más importantes de mi vida.
El sentirme sostenida, cuidada y acompañada por mujeres. Algo que siempre hemos experimentado, pero generalmente no le damos el valor que tiene. Supongo que porque nos han enseñado que nuestro valor depende de la mirada masculina.
Esta entrada ya me está quedando muy larga, así que seguiré hablándoles de esto en la próxima publicación.
Un abrazo,
Anchi




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